¡Bienvenidos! Primera entrada y vídeo.

Comienzo esta nueva andadura con la publicación y comentario de mi último vídeo de pesca. Hace tiempo que tenia ganas de escribir sobre mis vivencias y experiencias en este apasionante deporte de la pesca submarina.

La grabación en vídeo es una manera formidable de compartir la mirada, la escena, el movimiento, hoy ya posible gracias a las cámaras de acción, que aguantan la profundidad y las condiciones en que desarrollamos nuestro deporte.

Pero difícilmente pueden transmitir el sentimiento y la percepción de todo lo que le ocurre al pescador. Aquí es donde entra en escena la palabra, escrita para aquellos que no somos buenos artesanos de la oratoria, de la narración en off.

Espero que a través de las entradas  de este blog, debidamente acompañadas del material gráfico, podáis disfrutar y compartir un poco de esta mi pasión.

Finalmente, tenemos que usar el péndulo.

Quien me lo iba a decir, que después de 35 años practicando este deporte y a mi edad, realizaría un salto tan enorme en la forma de pescar en tan solo… unos días.

Mi compañero habitual de pesca Antonio Pirla y yo, nos vanagloriábamos de que a pesar de haber superado el medio siglo, seguíamos en la brecha al más alto nivel, realizando el tipo de pesca más dura y exigente, realizando nuestras capturas en cotas de alrededor de 30 metros y en peso constante.

¿Cuanta gente hace esto en el Estrecho? No mucha, la verdad, pero a pesar de ello, nuestras capturas habían disminuido de una forma alarmante en los dos últimos años. En verano y en plena forma, nos esforzábamos en buscar buenas piezas en piedras que rondaban los 32 metros en algunos casos, y a pesar de ello, no obteníamos resultados. Evidentemente, algo estaba fallando, y aunque podíamos achacarlo a la disminución de la pesca en nuestra zona, lo cierto es que otros pescadores con menos experiencia y menos capacidad para bajar, estaban obteniendo resultados espectaculares.

Muchos de nuestros amigos habían empezado a utilizar el péndulo, aunque solo fuese para ganar unos metros. Ese salto de 27-28 metros a 32-34, establece una diferencia: el acceso a grandes zonas donde aun no se había utilizado el arpón. Y los grandes ejemplares empezaron a salir.

Nosotros eramos reticentes a pescar de esta forma: sabíamos de los problemas de descompresión que habían sufrido algunos compañeros, afortunadamente sin consecuencias graves. Pero teníamos la impresión de que algo no estaba aun controlado con esta nueva técnica.  Por ello dejamos pasar el tiempo, un par de temporadas desde que empezó la fiebre del peso variable, y observamos.

Finalmente, sacamos nuestras conclusiones: hay que cambiar no solo la forma en que se baja, si no también como se plantea la pesca en general. Se pasan a realizar pocas bajadas en el día y muy espaciadas. Aunque se suba con facilidad, hay que controlar la velocidad y no dejarse llevar. Un pescador en el agua y otro en el barco, descansando.

De esta forma empezamos a mirar piedras que quedaban un poco fuera de nuestro alcance anteriormente. Aunque fuese tan solo un par de metros.

En el vídeo, muestro escenas del primer día que decidimos ir a un sitio de estos y el resultado es evidente. Antonio, en la primera bajada pincha un mero. Yo también en mi primera bajada, en frio, y a la profundidad de 35 metros, lo saco con facilidad.

Este patrón se repitió durante varias jornadas: primera bajada, mero gordo. Esta claro que, cuando parecía que llegábamos al final de nuestra trayectoria como dignos  pescasubs,  hemos vuelto a evolucionar, a adaptarnos y por lo tanto, a recuperar la ilusión por esa pesca emocionante de grandes piezas.

 

 

2 comentarios en “¡Bienvenidos! Primera entrada y vídeo.

  1. Quién nos iba a decir hace diez años cuando la gente de levante usaba el péndulo y aquí se veía como una locura, con las corrientes y demás, que se acabaría imponiendo en las aguas del estrecho. Llevo mucho tiempo desconectado del mundillo y me he quedado a cuadros. Saludos.

    1. Hola Pepe. No sabes cómo me alegra encontrarte por aquí. En realidad con este tipo de pesca no solo sé baja mas, sino que se hace con más seguridad. me encuentro más agusto y más relajado pescando con péndulo a 35 o 40 metros que a 28 en peso constante. Al menos termino mucho más fresco. Al final es solo cuestión de técnica. Creo que nos hemos empecinado mucho tiempo en un tipo de pesca y hay que admitir que hay otras formas mejores y más seguras según qué circunstancias. Por supuesto q tiene sus riesgos, es solo cuestion de conocerlos y aplicar la prudencia. Tal y como llevamos haciendo 35 años

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